jueves, 21 de septiembre de 2017

Variaciones de un banco inútil

Hoy haremos un repaso sobre lo que parece ser la obra de un artista empeñado en convertir en inútil una cosa tan práctica como un banco, especialmente si estás cansado. Y no se contenta con una inutilidad: hace diversas variaciones sobre el mismo tema.

Y lo más alucinante es que, viendo el fondo de las fotografías, parece haber vendido su ocurrencia en más de una ciudad.

Empezamos, suave, con un diseño que bien parece la obra de un carpintero borracho.



Pero la cosa se complica




En este, al menos, se pueden sentar dos personas, eso sí, sin posibilidad de arrumacos.



Este, en cambio, es propicio para arrimarse a la pareja.



Y en este, alguno se empeña en tirar por tierra el trabajo del artista aprovechando el banco como buenamente puede.



Otro empeñado en sacar utilidad a lo inútil.



Los niños son capaces de sacar partido a cualquier cosa y lo utilizan como una especie de tobogán.



O para jugar al "rey de la montaña".



Ahora un banco en versión derretida



Y terminamos dándole la vuelta al tema. ¿Se habrá percatado el artista que en este sí se puede sentar la gente?






domingo, 10 de septiembre de 2017

La oscura historia del Parque Warner

El 5 de abril de 2002 se inauguraba Parque Warner Madrid (entonces llamado Warner Bros. Movie World Madrid), una década después de la apertura de Disneyland Paris.


Aunque la filial de la Walt Disney Productions había intentado instalarse en España, finalmente optó por París, al no llegar nunca los españoles a presentar unos terrenos aptos para el parque. Tres años más tarde, el 1 de mayo 1995 se inauguraba PortAventura.

Se inició entonces en Madrid una carrera por dotar a Madrid de un gran parque de atracciones. Los contrincantes eran, de un lado Alberto Ruiz Gallardón y la Comunidad de Madrid, del otro lado, José María Álvarez del Manzano y el Ayuntamiento de Madrid.


El Ayuntamiento barajaba como ubicación la zona de Valdebebas, dentro del municipio de Madrid (como no podía ser de otra forma al tratarse del Ayuntamiento) y muy cerca del Aeropuerto de Barajas.

Pero Gallardón se adelantó adquiriendo, a través de la empresa pública de la Comunidad de Madrid, Arpegio, unos terrenos de 544 hectáreas situados en San Martín de la Vega, a 34 km del centro de la capital y a 56 km del aeropuerto.



Comparada con Valdebebas, la ubicación era nefasta, pero con la puesta a disposición de los terrenos, Gallardón marcaba el tanto definitivo y sería él quien se colgase la medalla de traer un gran parque de atracciones a la región.


La construcción del parque correría por cuenta un consorcio público-privado formado por la propia Arpegio (Comunidad de Madrid), con un 43,6% de las acciones, Caja Madrid con el 21,82%, Fadesa con el 13,09%, El Corte Inglés y NH Hoteles con un 4,3% cada uno, Six Flags con el 4%, ACS-Dragados con el 3,4% y Necso, FCC y Ferrovial con el 1,7% cada una. Muchos cuestionaron que la Comunidad de Madrid emplease sus recursos en promover un negocio de este tipo, pero las promesas de una lluvia de visitantes e ingresos supieron acallar las voces críticas.

La gestión del parque se encomendó a Time Warner, filial de Warner Bross Pictures. Hablando en plata, “La Warner” apenas puso en euro para la construcción del parque, pero dirigía el diseño y lo supervisaba todo.


Pero volvamos a los terrenos. Además de estar lejos de Madrid y del aeropuerto, lo cual era un claro hándicap a la hora de captar visitantes, estaban situados sobre unos yacimientos de yeso de donde se extraía el 90% del yeso que consumía la Comunidad de Madrid entonces. Para hacernos una idea, en los campos en barbecho de la zona se pueden coger piedras de yeso del tamaño de una patata.



La presencia de del yeso añadió dos consecuencias negativas. Por un lado, las concesiones yeseras de la zona reclamaron sus derechos. Hubo que llegar a un acuerdo judicial con ellos en forma de indemnizaciones.

Por otro lado, la presencia de yeso en el suelo encareció significativamente las cimentaciones y, sobre todo, la explanada del parking de cerca de 160.000 m2.


En su primera visita al terreno del responsable de diseño de la Warner, acompañado de 5 ingenieros de la compañía, cogió una roca de yeso del suelo, del tamaño de una manzana y dijo: “El enemigo. ¿Alguien sabe por qué han elegido este sitio?” Cualquiera le explicaba que había sido un tema de oportunidad para que la Comunidad le ganara la mano al Ayuntamiento en la promoción del parque.

La construcción del parque costó 368 millones de euros, de los cuales la Comunidad de Madrid aportó 160 millones.

Pero la inversión de la Comunidad no se quedó ahí. Gastó 28 millones más para desdoblar 8 kilómetros de la M-506, entre la autovía A-4 y el futuro Parque Warner.

Y despilfarró 85 millones de euros en construir un ramal de Cercanías de 15 km entre Pinto y San Martín de la Vega, la línea C-3a que el Ministerio de Fomento se había negado a construir por falta de rentabilidad social. En 2012 se cerró esta línea por falta de viajeros y se sustituyó por dos líneas de autobuses.


El proyecto se desarrolló bajo la expectativa de atraer 2 millones de visitantes anuales. Pero esta cifra se ha demostrado excesivamente optimista. En agosto de 2010, 8 años y medio después de su inauguración, el parque recibió a su visitante 10.000.000. Esto supone una media de 1,2 millones de visitantes al año.


La escasez de visitantes, seguramente motivada, entre otras cosas, por la mala ubicación del parque supuso que durante años Parque Warner acumulase pérdidas tras pérdidas. No fue hasta que se hizo cargo de su gestión Parques Reunidos (Parque de Atracciones de Madrid, Zoo de Madrid, etc.) cuando Parque Warner empezó a dar beneficios. En 2016, Parque Warner alcanzó los 1,8 millones de visitantes.

Seguramente, hubiese ido mucho mejor en Valdebebas, a 10 minutos del aeropuerto y próxima al centro de Madrid. Pero la oportunidad política se impuso y Gallardón tuvo su parque de atracciones. Lejos de Madrid, sobre unos terrenos yesíferos que incrementaron la inversión y con un tren que hubo que cerrar por falta de viajeros. Pero era su parque, no el del Ayuntamiento, y se colgó una medalla que, a la larga, ha pesado más de lo que ha brillado.





lunes, 28 de agosto de 2017

Barandillas

Hoy hacemos una breve recopilación de barandillas curiosas. Empezamos con un ejemplo de fusión del arte urbano y la funcionalidad,  en lo que podíamos llamar graffiti barandillero.



Otra forma de aplicar el arte al mobiliario urbano es el ganchillo, y las barandillas son un buen ejemplo.



Cambiando de tercio, en una de las series de TV  más exitosas de la pasada década, Los Serrano, decía Diego Serrano (Antonio Resines) a su hermano Santi (Jesús Bonilla) que tenía "la mirada sucia", aludiendo a que imaginaba cosas extrañas (normalmente relacionadas con el sexo) donde no las había. Pues vale, tal vez yo tendré también la mirada sucia, pero no me negaréis que esta barandilla es un poco fálica.




Alguno pensará que, efectivamente, veo cosas raras donde no las hay.  A ver qué os parece la sombra de esta otra.



Dejando de un lado mi mirada sucia, observamos como un simple par de ojos han convertido la barandilla en un simpático gusano.



¿A quién no le recuerda esta barandilla al simpático Gonzo, de los teleñecos?




Y no podíamos terminar esta entrada sobre barandillas sin mostrar el Puente de las Artes, en París, donde cada año miles de parejas simbolizan su amor atando un candado a su barandilla y arrojando luego las llaves al Sena.






martes, 8 de agosto de 2017

Vaya con la valla...

Estamos en época vacacional y las críticas, una vez más, dejan sitio a las curiosidades. Esta vez con una recopilación de vallas, cuando menos, peculiares. Muchas de ellas verdaderos ejemplos de reciclaje.

Empezamos con una valla que recicla un buen número viejos esquís.

 

Seguimos con un vallado que, en cierta forma, promueve la movilidad sostenible, a la vez que da un nuevo uso a viejas bicicletas.



Y otra versión de reciclado de bicicletas. Eso sí, en esta ocasión sin ruedas.



También hay quien recicla tablas de surf. Y es que hay que aprovechar lo que nos da el clima local.



Luego está quien en las vallas de sus casas nos muestran su interés por la pintura. Este primero en versión empollón, con todos los lápices nuevos y ordenados por colores.



Pero también hay quien refleja en su vallado una personalidad más desordenada, de ese que tenía todos los lápices revueltos en el estuche.



Pero volvamos al reciclaje. Se pueden reaprovechar ruedas de carro. Aquí con una composición más caótica.



Pero también en formas más regulares.



También hay quien hace vallas reciclando botellas.




Y para terminar una valla que nos pensaremos dos veces antes de saltarla.












lunes, 24 de julio de 2017

Un parque dedicado al pene

Hoy toca una extravagancia: Haeshindang Park, en Corea del Sur, es un parque dedicado al pene.



Bueno, realmente está dedicado a una bella virgen que, según la leyenda, fue "abandonada" en una roca junto al mar por un pescador mientras este se fue a pescar. Como os podéis imaginar, vino una tormenta y la hermosa virgen murió.

















Desde ese momento, los pescadores volvían a puerto sin un pez en las redes. Así que hicieron lo que a cualquier persona con dos dedos de frente se le ocurriría en estos casos (nótese la ironía): construir un pene gigante de madera para apaciguar al espíritu de la joven. Ni que decir tiene que el remedio funcionó y que los pescadores volvieron a pescar con normalidad.



Así que los aldeanos siguieron erigiendo estatuas en honor a la virgen fallecida.

Como veis, lo absurdo de la historia está a la altura de la extravagancia del parque, así que mis comentarios se reducirán al mínimo y dejaré paso a que las imágenes hablen por sí solas.



En la siguiente no me resisto al chascarrillo: tened cuidado dónde os sentáis.


¿Estará leyendo las instrucciones de uso?



Como veis, los visitantes pueden interactuar...



Y terminamos con unas imágenes en formato vertical, tal vez más apropiadas para el tema que tratamos hoy.