miércoles, 6 de diciembre de 2017

Algunos de los peores bancos del mundo

Los bancos, esos elementos del mobiliario urbano que tanto se agradecen cuando queremos descansar en una pausa de nuestro paseo, cuando  vigilamos a nuestros niños pequeños jugar en el parque o, simplemente, cuando queremos leer el periódico al aire libre... O no... Porque a veces te lo ponen un poco difícil.



A veces, incluso, parece que los colocan con intención disuasoria.



Alguno parece sacado de una película de terror. ¿Se habrá tragado el árbol a alguien con el banco? En todo caso, se adivina algo de dejadez por parte de los responsables de parques y jardines.



Hay un chiste que dice:
- ¿Sabes en que se diferencia una picha de un banco del parque?
Como es un chiste, el interrogado contesta
- No
A lo que se le replica
- Pues ten cuidado donde te sientas

Pues con esto, nos han fastidiado el chiste. Hay que tener cuidado sí o sí,  aunque conozcas la diferencia.



A continuación una ocurrencia de alguien que pensó que sería buena idea cruzar un banco con un tobogán. Claro, que no pensó en la leche que se calza el niño si se cae por el lado que no hay respaldo, ni que la persona que descansa en el banco, probablemente, se va a llevar macadas las suelas de los zapatos de los críos.



Y terminamos con uno donde no sé identificar el peligro, pero haberlo haylo. Y si no que le pregunten a los dos infelices que no supieron verlo. Ironía-chascarrilo aparte, bonita representación del... ¿amor eterno?






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